En mi caso fue si no recuerdo mal en El Palmar (Murcia), igual os suena por un famoso tenista español. No fue una relación completa, quedé con una chica para que me hiciese una paja en el coche a la vez que me enseñaba sus increíbles tetas, tengo devoción por las tetas, y si además son teens… ya tendréis ocasión de comprobar mi atracción por las tetas de jovencitas en unos días.
Quedamos en un aparcamiento cercano a un supermercado, y ahí Vanessa, o Natalia, ahora no recuerdo, me hizo una magistral paja a la vez que yo masajeaba sus tetas.
Para entonces yo ya había empezado a hablar con mi mujer, y aunque no nos habíamos visto aún, pocos días después empezaba nuestra historia, pensé que lo que Vanessa y yo habíamos hecho era una pequeña mancha en esa historia, pero… lo consideré mi “despedida de soltero”. Una vez que mi mujer y yo nos conocimos no pasó ni una semana que quedó con sus amigos para celebrar el cumpleaños de uno, como comprenderéis en esos inicios no parábamos de escribirnos en todo momento, me escribió a altas horas de la madrugada para disculparse, había tenido que “hablar” con el cumpleañero porque lo estaba pasando mal por “temas sentimentales”, recuerdo esa noche como la noche en la que muy posiblemente ella tuvo su “despedida de soltera”.