Durante un tiempo me lo estuve planteando, más que protagonista como director, editor, cámara… lo que tú quieras. Hasta el punto de que lo presenté como proyecto en un trabajo de clase de administración de empresas. Coste de producción bajo y grandes ganancias de un producto destinado a un público amateur, con posibilidad de pedir vídeos exclusivos, fetiches… etc. Años después onlyfans me daría la razón.
Mí idea era hacer vídeos tipo pov, cámara en primera persona, con historias muy morbosas y mucho escenario público. Pero entre otras cosas, la falta de capital y mi emparejamiento posterior frenaron mis expectativas y creatividad innata encerrándola en lo más profundo de un cajón.
La idea de los vídeos es que serían preparados pero simulando espontaneidad, aún así hoy, en tiempos de censura, en tiempos donde mirar a una chica tres segundos o más es delito sexual, posiblemente ni me lo plantearía.