Me gustaría saber si alguna vez habéis jugado a ser el desconocido. A crearos un perfil en una red social para entrarle a vuestra amiga, a la amiga casada de vuestra mujer, a vuestra cuñada…
De aquí pueden salir historias muy interesantes.
Os cuento la mía. Tengo una vecina que no llega a los 30 años, en la pandemia debía tener unos 23 o 24, que es un poco antes cuando se dio esta historia. Las ventanas de su casa dan a las mías, nos separa la piscina comunitaria.
Es una chica preciosa, muy bonita, no muy alta y tiene un cuerpazo con algún kilito de más que le hace un buen culo y mejores tetas, debe tener perfectamente una talla 100.
Le he visto varias veces desnuda a través de la ventana, tengo mini vídeos que obviamente no puedo compartir por aquí. Se ha convertido en una pequeña obsesión.
Summer is coming
Contrasta con su novio, él es una mole, un chico gordo con un mini pene a juzgar por las veces que le he visto, si, a él también. No tengo nada contra los gordos, pero choca.
Como digo ella es peluquera, tiene su propia peluquería, no es una chica choni, y no lo digo por que las peluqueras sean la mayoría chonis, para nada, Dios me libre de tal afirmación.
Y esa peluquería me daba un número de teléfono… un whatsapp donde hacer consultas. Me hice con una tarjeta prepago, descargué varias fotos de un chico italiano con varias fotos en Barcelona y ataqué…
Seré breve igual que lo fue la historia. Me hice pasar por un productor de porno amateur, para poder hablar con ella pedí que tenía que hablar con la encargada, así me aseguraba que fuese ella.
Le dije que era un productor de porno amateur, que íbamos a grabar en un chalet de la zona y que buscábamos una peluquería o peluquera que quisiese colaborar en peinar a las protagonistas. Ella aceptó sin dudar.
Le dije que era un trabajo delicado puesto que era frecuente que las chicas acabasen con el pelo lleno de semen y demás, que debía advertir a quien enviase. Me contestó que no había problema, que iría ella personalmente y que no le daba asco.
Fue muy morboso ver cómo accedía a mis peticiones y como lo normalizaba todo.
Fue una pena la brevedad de la historia, llegó la pandemia con lo cual se me desmontó el argumento del vídeo que íbamos a grabar, y posteriormente ya no lo volví a intentar… aún así quien sabe si algún día.
¿Habéis probado algo parecido para tentar a conocidas?
De aquí pueden salir historias muy interesantes.
Os cuento la mía. Tengo una vecina que no llega a los 30 años, en la pandemia debía tener unos 23 o 24, que es un poco antes cuando se dio esta historia. Las ventanas de su casa dan a las mías, nos separa la piscina comunitaria.
Es una chica preciosa, muy bonita, no muy alta y tiene un cuerpazo con algún kilito de más que le hace un buen culo y mejores tetas, debe tener perfectamente una talla 100.
Le he visto varias veces desnuda a través de la ventana, tengo mini vídeos que obviamente no puedo compartir por aquí. Se ha convertido en una pequeña obsesión.
Summer is coming
Contrasta con su novio, él es una mole, un chico gordo con un mini pene a juzgar por las veces que le he visto, si, a él también. No tengo nada contra los gordos, pero choca.
Como digo ella es peluquera, tiene su propia peluquería, no es una chica choni, y no lo digo por que las peluqueras sean la mayoría chonis, para nada, Dios me libre de tal afirmación.
Y esa peluquería me daba un número de teléfono… un whatsapp donde hacer consultas. Me hice con una tarjeta prepago, descargué varias fotos de un chico italiano con varias fotos en Barcelona y ataqué…
Seré breve igual que lo fue la historia. Me hice pasar por un productor de porno amateur, para poder hablar con ella pedí que tenía que hablar con la encargada, así me aseguraba que fuese ella.
Le dije que era un productor de porno amateur, que íbamos a grabar en un chalet de la zona y que buscábamos una peluquería o peluquera que quisiese colaborar en peinar a las protagonistas. Ella aceptó sin dudar.
Le dije que era un trabajo delicado puesto que era frecuente que las chicas acabasen con el pelo lleno de semen y demás, que debía advertir a quien enviase. Me contestó que no había problema, que iría ella personalmente y que no le daba asco.
Fue muy morboso ver cómo accedía a mis peticiones y como lo normalizaba todo.
Fue una pena la brevedad de la historia, llegó la pandemia con lo cual se me desmontó el argumento del vídeo que íbamos a grabar, y posteriormente ya no lo volví a intentar… aún así quien sabe si algún día.
¿Habéis probado algo parecido para tentar a conocidas?