A veces no es solo el quién sino el dónde. Todos tenemos ese escenario que, en cuanto aparece en nuestra mente, nos hace perder el control. Ese contexto que nos dispara la imaginación y nos hace imaginar que somos nosotros los protagonistas.
Hay varios clásicos:
LA OFICINA: Ese ambiente serio donde aparece la secretaria o el jefe con la camisa entreabierta, el juego de las gafitas y esos tonteos sexuales bajo la mesa mientras alguien llama a la puerta. El riesgo de que te pillen en pleno horario laboral.
LOS UNIFORMES: Ya sea la rigidez de un policía, o un guardia de seguridad, la fuerza de un bombero o el juego de la profesora que te castiga después de clase. Hay algo en los uniformes que cambia las reglas del juego y nos activa el instinto de sumisión o dominación al instante.
BAJO EL AGUA: El calor del jacuzzi, una ducha, la libertad de una piscina nocturna o el salvajismo de la playa.... El contacto de la piel mojada y la sensación de ingravidez. ¿Hay algo más excitante que el sexo pasado por agua?
EL GIMNASIO: Sudor, respiraciones agitadas, mallas y leggins que no dejan absolutamente nada a la imaginación. Ver esos movimientos en las máquinas y terminar la sesión en un rincón de los vestuarios... puro fuego.
AIRE LIBRE: Un parque solitario, el césped, un callejón, morreos interminables en un banco o un coche aparcado. Ese momento de urgencia donde no puedes esperar a llegar a casa y necesitas quitarte la ropa bajo el cielo, con el morbo de que cualquier caminante pueda asomarse.
MEDIOS DE TRANSPORTE: El baño de un avión a 10.000 metros de altura, un tren de Alta Velocidad, el último asiento de un autobús nocturno o el asiento trasero de un Uber.
Queremos detalles!!
Cuál es tu favorito y por qué ¿Alguna vez has cumplido alguna de estas fantasías en la vida real ¿Qué accesorio (gafas, esposas, leggings...) es el que te termina de rematar?
Se te ocurre alguno más??
Hay varios clásicos:
LA OFICINA: Ese ambiente serio donde aparece la secretaria o el jefe con la camisa entreabierta, el juego de las gafitas y esos tonteos sexuales bajo la mesa mientras alguien llama a la puerta. El riesgo de que te pillen en pleno horario laboral.
LOS UNIFORMES: Ya sea la rigidez de un policía, o un guardia de seguridad, la fuerza de un bombero o el juego de la profesora que te castiga después de clase. Hay algo en los uniformes que cambia las reglas del juego y nos activa el instinto de sumisión o dominación al instante.
BAJO EL AGUA: El calor del jacuzzi, una ducha, la libertad de una piscina nocturna o el salvajismo de la playa.... El contacto de la piel mojada y la sensación de ingravidez. ¿Hay algo más excitante que el sexo pasado por agua?
EL GIMNASIO: Sudor, respiraciones agitadas, mallas y leggins que no dejan absolutamente nada a la imaginación. Ver esos movimientos en las máquinas y terminar la sesión en un rincón de los vestuarios... puro fuego.
AIRE LIBRE: Un parque solitario, el césped, un callejón, morreos interminables en un banco o un coche aparcado. Ese momento de urgencia donde no puedes esperar a llegar a casa y necesitas quitarte la ropa bajo el cielo, con el morbo de que cualquier caminante pueda asomarse.
MEDIOS DE TRANSPORTE: El baño de un avión a 10.000 metros de altura, un tren de Alta Velocidad, el último asiento de un autobús nocturno o el asiento trasero de un Uber.
Queremos detalles!!
Cuál es tu favorito y por qué ¿Alguna vez has cumplido alguna de estas fantasías en la vida real ¿Qué accesorio (gafas, esposas, leggings...) es el que te termina de rematar?
Se te ocurre alguno más??